En tren turístico por la ruta del vino O Ribeiro-Rías Baixas

Vía del ferrocarril, entre viñedos, a la entrada de Ribadavia.

Vía del ferrocarril, entre viñedos. Al fondo, Ribadavia.

Los ríos Miño, Avia y Arnoia son los responsables del paisaje de viñedos en espaldera que se extiende ante nuestros ojos cuando nos adentramos en la comarca de O Ribeiro, cuya Denominación de Origen vitivinícola, fundada en 1932, es la más antigua de Galicia.

Viajamos en tren desde la ciudad de Ourense siguiendo el curso del Miño, por un tramo que nos llevará hasta la frontera con Portugal, en concreto al municipio de Arbo (Pontevedra), también vitivinícola, aunque en este caso perteneciente a la D.O. Rías Baixas (subzona Condado do Tea).

Pesqueiras en el río Miño.

Pesqueiras en el tramo del río Miño en la provincia de Pontevedra.

En tan breve recorrido el caudal del río se embalsa en dos puntos, en Castrelo do Miño y en A Frieira. Así se explica la quietud del agua y el brusco cambio de paisaje más abajo de A Frieira, donde el Miño comienza a coger velocidad en su carrera hacia el mar y los pescadores aprovechan las corrientes para capturar la preciada lamprea.

Salvo que sobrevoláramos el curso del Miño, solo desde este mirador privilegiado que es la vía férrea, plenamente integrada en el entorno, podemos observar con ese detalle nuestra geografía.

La vía férrea, paralela al curso del Miño.

La vía férrea, paralela al curso del Miño.

El placer de contemplar el paisaje fluvial es uno de los atractivos del tren turístico por la ruta del vino O Ribeiro-Rías Baixas, uno de los siete que recorren Galicia durante el verano. A la ruta de los pazos o de la camelia y la ruta de los faros, pioneras el año pasado, se suman ahora las rutas por las cinco denominaciones de origen vitivinícolas. Puedes descargar aquí el folleto “Galicia a todo tren” editado por la Agencia de Turismo de Galicia, con fechas, horarios, recorridos y precios.

Tren turístico en la estación de Arbo (Pontevedra).

Tren turístico en la estación de Arbo (Pontevedra).

Invitados por la Agencia de Turismo de Galicia a su inauguración, el pasado 15 de junio, comprobamos que las rutas turísticas en tren  constituyen una forma diferente y entretenida de acercarse a algunos de los más emblemáticos lugares de Galicia, al mismo tiempo que una experiencia completa, pues combinan los trayectos en tren por lugares de gran interés paisajístico con desplazamientos en autobús a bodegas, pazos, faros, castros, museos y localidades históricas.

EN LA FRONTERA PORTUGUESA

La primera parada de nuestro tren es la estación de Arbo, tras la última imagen que nos deja el río Miño: unas construcciones de piedra denominadas “pesqueiras”. Desde tiempos de los romanos se captura en ellas la lamprea marina, especie que se reproduce en el río y crece en el mar.  Todo un patrimonio etnográfico que da idea de la importancia secular del río para las poblaciones ribereñas tanto del lado gallego como del portugués.

Bodegas Marqués de Vizhoja, en la finca La Moreira (Arbo, Pontevedra).

Bodegas Marqués de Vizhoja, en la finca La Moreira (Arbo, Pontevedra).

Arbo también es tierra de vinos, y un autobús nos espera para trasladarnos a una de las bodegas fundadoras de la D.O. Rías Baixas (subzona de Condado do Tea), Marqués de Vizhoja. Su copropietario y enólogo, Javier Peláez, nos guía por los alrededores del pazo familiar, de estilo militar, que sirvió para la defensa en esta zona fronteriza, y nos ilustra sobre sus tres vinos: uno de autor, Marqués de Vizhoja, y dos con el sello de la D.O.: el Torre da Moreira, 100% albariño, y el Señor da Folla Verde (70% de uva albariño, 15% treixadura y 15% loureira).

 RIBADAVIA, CAPITAL DE O RIBEIRO

Iglesia y plaza de La Madalena, en Ribadavia.

Iglesia y plaza de La Madalena, en Ribadavia.

Desde la vieja estación de Arbo el tren nos devuelve a O Ribeiro para visitar su capital, Ribadavia, perteneciente a la Red de Juderías de España —en la Edad Media entre el 7%  y el 10% de su población era judía— cuyo sustento históricamente ha sido el vino.

El recorrido por Ribadavia nos lleva por preciosos rincones como la plaza Buxán o la de la Madalena. Imprescindibles las iglesias de San Juan, de Santiago; la de A Madalena, ahora desacralizada, que acoge el Túnel del Vino; la casa que fue de la Inquisición, en la rúa de San Martiño, y los restos de su castillo del siglo XV. Imprescindibles también los dulces hebreos de la Tahona de Herminia (Travesía da Porta Nova), las rosquillas y melindres de As Nisas (frente a la iglesia de Santiago), y la tradicional taberna O Papuxa (Travesía da Porta Nova).

El Túnel del Vino, en el interior de la iglesia de La Madelana, un espacio para catar los vinos de O Ribeiro.

El Túnel del Vino, en el interior de la iglesia de La Madelana, un espacio para catar los vinos de O Ribeiro.

Además de por sus viñedos, que antiguamente unificaban el paisaje y hoy en día se alternan con masas arboladas, O Ribeiro sorprende por ser una tierra rica en aguas termales donde se asientan los balnearios de Cortegada y de Arnoia, y por su rico patrimonio arquitectónico. Los monasterios de Santa María de Oseira y de San Clodio de Leiro, que prosperaron gracias al cultivo de las vides, son buenos ejemplos.

BODEGAS, CASTROS Y MUSEOS

Aquella tradición vitivinícola la preserva la D.O. Ribeiro, a la que pertenece el siguiente destino en nuestra ruta, la bodega cooperativa Viña Costeira, pionera en la recuperación de las variedades autóctonas. Actualmente cuenta con unos 800 socios y 10 millones de litros de capacidad, y es la mayor productora de vinos de O Ribeiro.

Galería interior de la bodega cooperativa Viña Costeira.

Galería interior de la bodega cooperativa Viña Costeira.

Como “justos herederos de los vinos del siglo XVIII” —así se autodefinen— producen blancos (uvas albariño, godello, treixadura, loureira y torrontés), tintos (uvas mencía, caíño, sousón y ferrón) y el Tostado de Costeira, un vino dulce típico de O Ribeiro entre los siglos XVII y XIX. Se elabora mediante un proceso de pasificación natural de las uvas treixadura y fermenta naturalmente en barricas. Se define como un vino “naturalmente dulce” porque todo el alcohol y el azúcar residual proviene de la uva).

La visita a la bodega nos permitió conocer (y catar) también sus aguardientes y licores, entre los que destaca su licor café “Lúa”, elaborado con el prestigioso café de Jamaica Blue Mountain.

Yacimiento de San Cibrao de Las, donde se enclava el Parque Arqueológico de la Cultura Castreña.

Yacimiento de San Cibrao de Las, donde se enclava el Parque Arqueológico de la Cultura Castreña.

Entrada la tarde, abandonamos el mundo del vino para dirijirnos por carretera al recién  inaugurado Parque Arqueológico de la Cultura Castreña de San Cibrao de Lás (municipios de San Amaro y Punxín), constituido por un centro de interpretación y un castro habitado entre los siglos II a. C. y II d. C., el segundo más grande de Galicia, después del de Santa Tegra (A Guarda).

El último hito de la ruta será la estación ferroviaria de la parroquia ourensana de Santa Cruz de Arrabaldo, recién restaurada para albergar el Museo del Automóvil en honor del piloto Ladislao Reverter, y el Museo del Traje, que abrirá sus puertas el próximo día 1 de julio. Con su musealización también se han revalorizado en las demás rutas turísticas en tren otras viejas estaciones, símbolos de una época en la que el progreso y los cambios sociales llegaban por el ferrocarril.

El tren turístico entrando en la estación de Santa Cruz de Arrabalde.

El tren turístico entrando en la estación de Santa Cruz de Arrabalde.

¡Pasajeros al tren! Regresamos al punto de partida satisfechos de la experiencia y convencidos de que “Galicia a todo tren” es una sugerente manera de disfrutar de la naturaleza y de acceder cómodamente a grandes e importantes recursos del patrimonio cultural gallego desde la prehistoria hasta nuestros días.

¿Y tú? ¿Te subes al tren?

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Edurne Baines
Soy periodista. Cofundadora y directora de la editorial Belagua. Trabajo en proyectos editoriales centrados en la comunicación turística de Galicia, y desarrollo tareas editoriales, de comunicación y de creación y gestión de contenidos para todo tipo de publicaciones. Soy navarra, vivo en Vigo y adoro Galicia.

Hay 4 comentarios

  1. Nuria dice:

    Felicidades a Galicia por este magnifico tren?

  2. Pere ferrer dice:

    Mi padre se apuntaría ya a ese viaje. Yo le sigo y aprendo

  3. Luis Ulloa dice:

    Grazas unha vez máis Edurne por facer coas túas verbas q nos entren as gañas de facer esta ruta en tren. Non por visitados e coñecidos moitos dos lugares, gozalos o mesmo día baixo un discurso temático agradécese.

    Para min estas aportacións das viaxes e aos press trips son os que valen. A posibilidade de ler unha reseña dunha visita a un destino q fixo outra persoa e que o comparte co resto.

    Só unha pequena crítica, ao programa. Non te parece un pouco forzado meter o Castro? Nótase q é un produto novo e queren colalo..,

    • Gracias por tus palabras, Luis. A mí Galicia no deja de emocionarme, por lo que mi intención es despertar el interés del público por conocer y disfrutar de esta tierra. En cuanto a lo que me preguntas, es cierto que hay un interés en promocionar el Parque Arqueológico de San Cibrao, lo cual me parece lógico y necesario, y puede que incluirlo en este paquete sea una manera de hacerlo con eficacia. Por lo que a mí respecta, no tuve la sensación de que sobrara. ¡Saludos!

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