En Carnaval, para comer a Galicia

En otras ocasiones he comentado que en Galicia se siguen las tradiciones como en ningún otro lugar. Una de ellas tiene que ver con la gastronomía, y es esa extendida costumbre de comer determinados productos cuando llega su temporada. Como un ritual. Como el que acude a una romería porque manda la tradición. Sin que seas especialmente gastrónomo. En realidad, basta con que estés en Galicia y te guste comer.

Así ocurre en estas fechas de Carnaval, alrededor de las cuales se desarrolla toda la gastronomía de invierno, con la carne de cerdo y sus derivados como producto rey. Las primeras matanzas tuvieron lugar allá por noviembre, por San Martiño. De ahí el dicho “A todo porco chégalle o seu San Martiño” (“A todo cerdo le llega su San Martín”), con el que en Galicia se aplacan las ansias de venganza de cada cual. Y ahora, llegadas estas fechas, los productos se encuentran en óptimo estado para su consumo.

Cartel anunciador de la Feria do Cocido de Lalín 2012, obra de José Eduardo Martínez “Chelín”.

Es sabido que del cerdo se aprovecha todo, y aquí saben bien cómo hacerlo. Lacón, chorizos, cacheira, orella, patas, morro, costillas…, se acompañan con grelos o con verdura, con patatas y hasta con castañas, con una variedad de panes imposibles de encontrar en otros lugares, como los elaborados con maíz y centeno, y con los vinos tintos que se producen en cualquiera de las cinco denominaciones de origen gallegas.

En estas fechas es costumbre que los gallegos incorporen a la mesa todos los derivados del cerdo. En torno a un gran cocido, en cualquier punto de Galicia madres y abuelas reúnen a las familias. Puede ser solo de cerdo o puede agregar también carne de ternera y de pollo de corral. Lo que es seguro es que, pese a acabar todos hartos, sobrará comida. Pero para algo se inventaron los “tupper”.

Y quien no come cocido en casa, lo hace en un restaurante porque, en realidad, el cocido, el puchero de antaño, no es más que una excusa para reunirse con amigos y familiares, por el placer de compartir una buena mesa y por el deseo de perpetuarlo.

Antes, durante y después del Carnaval, la mejor recomendación que se puede hacer a cualquiera que visite Galicia es la gastronomía de invierno. Tendrás pruebas de ella en fiestas gastronómicas dedicadas a la exaltación de sus productos, así como en las especialidades de los restaurantes que visites. Déjate seducir por la carta de carnes, con platos tradicionales como el lacón con grelos o el cocido gallego, y preparaciones de cacheira (cabeza), orella (oreja), patas de cerdo…

Luego, de postre, te encontrarás con otra retahíla de dulces de toda la vida a los que no debes resistirte (ya volverás a la dieta después), como las filloas —rellenas de nata, de miel, de chocolate o de lo que se te antoje— y las orellas, que son muy típicas de carnaval, pero también cañitas rellenas de crema o la conocida tarta de almendra de Santiago.

¿Gustas? Pues entre las fiestas gastronómicas más importantes se encuentra la Feira do Cocido de Lalín. Está declarada de Interés Turístico Nacional, y se celebra todos los años el domingo antes de Carnaval. ¡Aún estás a tiempo de disfrutarla!

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Hay 3 comentarios

  1. […] ha quedado dicho en algún otro artículo que comer un buen cocido es un ritual social de los meses de invierno que cobra mayor ímpetu en torno a las fechas de […]

  2. Galicia es sin duda uno de los mejores lugares de España para celebrar el Carnaval. Enhorabuena por el post.

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